Entrevista a Emilia, Pardo y Bazán


Hay muchas formas de luchar contra el centralismo, también cultural, de las grandes ciudades. La música es una de ellas. Porque hacer rock desde un ambiente provinciano es un auténtico acto de resistencia, y de eso saben bastante Emilia, Pardo y Bazán, que desde Talavera de la Reina se han posicionado como uno de los grandes nombres de la música independiente. Ahora, presentan su primer larga duración, que recoge estos dos años de carrera y un puñado de nuevos temas.


Después de dos años con un goteo de singles, llega vuestro primer LP. Ha sido un parto largo, pero creo que ha salido todo bien. El mal de la juventud es el título del disco y el de la canción que lo cierra. Y fue una de vuestras primeras composiciones. Sin duda, la obra de teatro no podría ser más cercana a la situación de la juventud en la actualidad. ¿Cómo han cambiado las cosas desde que la compusisteis?

A peor, desgraciadamente. Pandemias, el auge de la ultraderecha, los pantalones pesqueros con los tobillos al aire…

Sois unos fieles defensores del rock de provincias. Sin embargo, es difícil no terminar en Madrid, de una forma u otra.

… Madrid es como una fiesta donde todo el mundo quiere acabar, pero donde no siempre acabas de pasártelo bien. Eso sí, donde te reciben sin juzgarte y con los brazos abiertos.

Las redes sociales y las plataformas digitales de música han hecho posible que muchas bandas lleguen a gente que jamás podrían escucharles por otras vías, pero también han provocado una saturación de propuestas musicales que hace difícil estar al día de todo. ¿Dónde se sitúa ahí la banda? ¿Beneficiada o perjudicada?

Beneficiada. Nos permite llegar a más sitios, mejor y más rápido. La saturación no tiene porque  ser un problema, cuanto más haya para elegir, mejor. 

Pepe ha estado detrás de los últimos videoclips de la banda. También hay referencias a productos audiovisuales españoles en algunas de las portadas de los singles, canciones, títulos… ¿Hay mucho cine en el mundo de Emilia, Pardo y Bazán? ¿Alguna recomendación?

Gran parte de nosotros somos hijos de la TV de los noventa con sus reposiciones. Todo sale de ahí. Rocky es un clásico que nunca falla, valores a tope y las primeras secuencias de steady-cam de la historia.

El guitarreo noventero está muy presente en vosotros, y genera un contraste curioso con lo irónico de algunas de las letras.

El guitarreo casi siempre está. A veces nos gustaría librarnos de él, y a veces pensamos que no podemos vivir sin él. Una relación tóxica, vamos.

Hay bastantes implicaciones políticas en las canciones, no sería de extrañar que alguna haya sonado en algún momento en ciertos despachos… ¿Noticias al respecto? ¿Alguna citación de la Audiencia Nacional?

(Risas). No tenemos noticias de despachos, ni tampoco buscamos convertirnos en mártires del neoalzamiento neoliberal. Pero si hay conciencia de clase en las canciones. Es inevitable, es el contexto.

Si nos llaman de la Audiencia les diremos que somos honradas, sexys y de provincias.

¿Qué vendrá después de El mal de la juventud?

Recuperar los directos y comenzar con nuevas canciones que dejamos fuera de este disco.


Podéis encontrar su trabajo en Spotify, Apple Music y en YouTube.



Escrito por Daniel Alcaide.