El Mal de la Juventud - Emilia, Pardo y Bazán

 

Los talaveranos se estrenan con su primer elepé, El Mal de la Juventud (2021), un disco que representa viejos ecos del indie noventero, y millenials que protagonizan historias que pueden representar a muchos.

El Mal de la Juventud abre con Ladrones de cuerpos, canción que pudimos encontrarnos en formato single hace un tiempo. La primera impresión del tema synthpop tristón/cortavenas nos asusta, hasta que llega La Inmaculada Concepción, una canción en la que podemos sentir la fuerte influencia de instrumentales de Los Planetas e incluso la forma de cantar de Jota en canciones como Un Buen Día o De Viaje. El elepé continua con Power-pop, que rezuma a año 2000; un año en el que nos encontrábamos jóvenes, dispuestos a muchas emociones, retazos de vida y naturalidad.

Madriz Central nos lleva a la meseta de lleno, algo que nos queda un poco lejos a la redacción de Adobo Sound, pero que no nos pasa desapercibido. La forma que tenemos de expresar el desamor en el siglo XXI lo define a la perfección esta canción. La comparativa de Almeida con la forma de afrontar la emergencia climática y una relación tóxica es lo mismo: irracional y absurdo.

Llegamos a No Logo, presentando una mirada llena de nostalgia, homenaje a toda una generación que aguanta la mierda de un capitalismo salvaje, que celebra la vida cada viernes con un poco de muerte.

12 de Octubre, Día de la Hispanidad. Emilia, Pardo y Bazán tratan una realidad alarmante en el panorama actual, donde la empatía y el respeto se han perdido en su totalidad ante el orgullo exacerbado de una nación, el egoísmo y la ignorancia.

El Paso Honroso y La Herida son la antítesis, la primera de corte más rockera y la segunda que rebosa indie a raudales es la perfecta combinación de estilos, en la que demuestran su polivalencia.

Ciudad de Vacaciones también se enlaza junto a Ana y Oto, aunque en estas dos podemos encontrar un estilo más similar, infladas de guitarras que desprenden mucha fuerza para así cerrar con el tema homónimo al disco, El Mal de la Juventud. El cantar de los grillos en una apacible noche y una letra que representa tanto la incertidumbre humana, como la búsqueda confesional de la tragedia cotidiana.

El Mal de la Juventud es un disco que comprende muchos estilos, en el que no notamos altibajos al abarcar distintos géneros. Estamos ante un chute de recuerdos, un pellizco en el corazón para esa generación que vive de la pura nostalgia.

Podéis oír su trabajo en Spotify, Apple Music y YouTube.



Escrito por José Antonio Fernández.
Fotografía de Lucía Morales.