En Defensa Propia - Sala X (13/03/2021)

El 13 de marzo de 2020 fue el último día de esa rara normalidad que ya se respiraba en el ambiente. El mismo día, se cancelaba el concierto de Palo Alto en la Sala X, decisión que, a la postre, resultaría un gran acierto para la salud de todos. Hoy, 13 de marzo de 2021, el grupo saldó esa deuda pendiente con su público en una actuación post pandémica que, con las debidas medidas sanitarias, fue todo un éxito. Esto pudo verse reflejado en el aforo de la sala, que rozó el Sold Out. Resulta increíble imaginar que dadas las circunstancias un evento como este hubiera vendido tantas entradas, pero el tirón que tiene este grupo lo explica, y ellos mismos lo reafirmaron en la hora que duró el concierto.

El conjunto sevillano volvió a las salas presentando su primer LP: Self Defense (2020, Self- Defense,), publicado hace poco más de un año, razón por la cual se organizó el concierto que fue pospuesto. Es por ello por lo que el setlist estaba nutrido de canciones de este disco, aunque abrieron el concierto con su single de 2018 Some fears I had, y terminaron con un bis de Synesthesia, del EP de 2017 Strange Animals Having Breakfast. (2017, Strange Animals having Breakfast).


Aunque el formato de concierto no fuera el que todos quisiéramos, su música se vio favorecida. Sus temas son para sentarte y escucharlos tranquilamente, descubriendo un nuevo sonido, un  nuevo matiz con cada nueva escucha.  No es un grupo con un gran despliegue de medios en cuanto a la puesta de escena se refiere, pero tampoco les hace falta. No con ello quiero decir que su música sea sosegada, es más bien como una calma tensa. Su leitmotiv consiste en comenzar con un ritmo lento al que se van agregando los demás instrumentos y voces. Sientes que va a venir algo, pero no sabes qué, y cuando menos te das cuenta, el clímax te sorprende y te pone los vellos de punta. Es una música armoniosa con toques experimentales, como el uso de un arco de violín en la guitarra que no puede dejar de recordar a las actuaciones de Jimmy Page en Led Zeppelin.  En la mayoría de sus canciones predomina una batería dominadora,  si bien hay que destacar por encima de todo el trabajo vocal de los dos integrantes del grupo. Consiguen un efecto etéreo, espacial, a veces melancólico, que sin duda, es uno de los sellos personales del grupo sevillano.


Se trató de un espectáculo con un ambiente muy familiar, con aplausos al final de cada canción y vítores como “¡Pablo, guapo!”, lo cual hizo sentir a los chicos de Palo Alto cómodos y agradecidos, como manifestaron al final: “Muchas gracias por venir. No sé qué decir, aunque no tengo por qué decir nada (risas)”, y realmente tenía razón, porque todo lo que tenían que decir ya lo habían dicho durante el concierto.

 

Escrito por Iñigo Batres
Fotografías realizadas por José Antonio Fernández
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