Adoratio Idoli, an electronic mass – A Small Apartment´s

 
La música electrónica lo ha invadido todo, es un hecho. Desde la samba al flamenco, pasando por el country y la bossanova, todos los géneros han caído a los encantos de la música electrónica ¿Todos? No. Un pequeño género de irreductibles galos resistía hasta hace poco al invasor, la misa. Pero entonces llegaron A Small Apartment´s, formado por Alicia Sánchez Reyes y Alberto Cobián, en colaboración con Josué Arias y Rafael Montojo, y acabaron con esa última resistencia presentando Adoratio Idoli – an electronic mass.
 

Adoratio Idoli destaca de toda esta ola de géneros conectados a la corriente eléctrica por su contraste. Si bien muchas de estas fusiones producen un efecto anecdótico o simplemente buscan un efecto moderno, Adoratio Idoli lo usa a su favor por la diferencia de su material. La profundidad de carga espiritual que tiene una misa vista a través de moduladores y sintetizadores le añade textura, engrandeciendo el efecto religioso. Por otra parte, los efectos y rarezas de toda esa ristra de instrumentos que parecen sacados de una película cyberpunk ganan fuerza al estar en un contexto que les son totalmente extraño. Adoratio idoli es como una pareja de enamorados en donde uno es extremadamente alto y el otro muy pequeño, no puedes dejar de mirarlos, te maravilla y piensas, como han acabado esos dos juntos.

 

Aunque lo tradicional y lo electrónico casen perfectamente y cada parte haga destacar a la otra, hay que entender que Adoratio Idoli no hace falsa publicidad. Cuando se autoproclama como una misa dice la verdad. No es una pieza electrónica que tenga rasgos religiosos, sino una misa con rasgos electrónicos que sigue la estructura de una liturgia tradicional, aunque los textos sean en inglés y sean modernos. Es probable que al escuchar la palabra misa o litúrgico muchos se sientan desinteresados, pero si se le da una oportunidad, ese desinterés pasa fácilmente a un profundo éxtasis. Solo es necesario escuchar la primera canción, Kyrie Eleison, para desear ir a una rave en un convento. La potencia de las voces con las texturas electrónicas demuestra el extraño y seductor poder que sigue teniendo la música sacra.

Después de haber elucubrado sobre la dicotomía del bit y del espíritu y de lo elevado y lo mundano, os apelo a que cojáis los cascos más caros que tengáis por casa, que bajéis las persianas de vuestra habitación si es de día, que apaguéis la luz si es de noche, y que escuchéis Adoratio Idoli con profundo interés y atención. Podéis encontrar sus trabajos en Spotify, Amazon Music o YouTube.

 


Escrito por Juan de la Fuente
Fotografías cedidas por A Small Apartment's
RRSS: @AdoboSound