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Emergiendo desde el escenario - Crónica (13/06/2019)

by - junio 14, 2019


De Jueves a Sábado, la noche Sevilla se enciende y previamente a las fiestas de las salas y discotecas, hay tiempo para los conciertos. En esta ocasión, el lugar elegido fue la sala FunClub, uno de los lugares emblemáticos de la Sevilla indie. Local Sounds x Ron Legendario es una plataforma de lanzamiento de artistas locales que hasta ahora había operado únicamente de forma activa en Madrid y Barcelona, y que por primera vez llega a Sevilla, acogiendo en un concierto a cuatro bandas “emergentes” de la ciudad.

Chukky, Mi Hermano y Yo, Borneo y Vera Fauna fueron las bandas seleccionadas para esta primera edición, que en pequeños sets de entre 20 y 30 minutos ofrecieron algunas de las mejores canciones de su repertorio.


Poco después de las 21:15, la FunClub está llena, y Chukky sube al escenario. El rapero y productor, con una dilatada carrera de más de diez años, dejó de lado los beats para ser acompañado en esta ocasión por una guitarra. Tras un comienzo algo frío, el público comenzó a animarse, e incluso se corearon los estribillos de canciones como Mojo Picón, que se encuentra en su último disco Espacial (2008) o Ventanita, originalmente una colaboración con Astola, exmiembro de Fondo Flamenco. Tras haber caldeado el ambiente, se dio paso a Mi Hermano y Yo, que con su sonido veraniego y melódico crearon un clima de buen rollo muy especial. La banda formada por Marcos y Jaime Soto, hijos del cantante José Manuel Soto, deleitaron al público asistente con canciones como Havana Club o Yo me voy contigo, en la que Chio de Borneo participó como corista.


Le llega el turno a Borneo, grupo con recorrido dentro del circuito sevillano con dos EPs en su haber: Somos Borneo (2016) y Ladridos (2018), que serían repasados en el concierto. Han configurado un sonido propio y característico durante estos años, muy próximo al rock espacial, lleno de capas de sonido, presencia de sintetizadores y guitarras que emulan frecuencias sonoras.

Su set comenzó con La Luz, una canción con un tempo lento y pesado en la que Chio da rienda suelta a sus habilidades vocales y marca la tónica de lo que será el concierto. Laredo, con mil capas de sonido y una segunda mitad muy dura con una batería seca y una guitarra solista que parece llorar. Comienza a sonar un sintetizador extrañamente colorido para la línea de las canciones, que rápidamente da paso a Cuarto Oscuro, en la que la voz se fusiona en una con la guitarra solista. A continuación, vuelven a su primer EP y tocan Saltemos las distancias, que pudo ser la canción más “`popera” o ligera que tocaron, antes de terminar con Lo sé, no sé, ofreciendo un final épico en el que despliegan todo ese sonido espacial que hemos mencionado antes. Dejaron un muy buen sabor de boca, dejando el escenario a unos minutos de las 23:00, marcando la llegada del último grupo de la noche: Vera Fauna.


La neopsicodelia andaluza se hizo con todos los rincones de la FunClub cuando los cuatro de Vera Fauna se subieron al escenario. La que posiblemente fuera la banda más joven de la noche hizo gala de una grandísima frescura y buen hacer. Con una pequeña discografía por un EP y varios singles a sus espaldas, A/B (2016), Relieve (2017), Somango (2018), y su primer LP de camino y previsto para noviembre, ofrecieron un recital variado en el que además de repasar el trabajo ya hecho, dieron pequeñas perlas de lo que está por venir.

La primera en sonar es Equis, canción que cierra su primer EP, una pieza llena de falsetes y guitarras muy precisas. A pesar de que el público se ha disipado un poco, varios fieles corean algunas de las canciones, como Somango o Luna Mora. Se da paso a Fernando Morientes, canción presentada en exclusiva en el concierto y que formará parte del futuro LP. Continuarían con una canción aún sin título, pero que suponemos también estará dentro de su nueva referencia. El concierto termina con Los Naranjos, el primer single oficial del disco, un viaje entre el costumbrismo y la psicodelia con un final progresivo, en el que el bajo se vuelve predominante en el directo.


Se pone así el cierre a una noche muy disfrutable, a una hora perfecta para seguir con unas cervezas con los músicos y darles la enhorabuena por el concierto. Que es una práctica que se está perdiendo últimamente, y generar distancia e indiferencia no es bueno en ningún caso. Ni desde el escenario, ni desde la pista.



Artículo realizado por Daniel Alcaide.
Fotografías por José Antonio Fernández.

RRSS: @AdoboSound / @RentonOnTheRun

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